Industria de alimentos

Comprar una máquina no es digitalizar una empresa

La industria de alimentos en Colombia invierte en maquinaria. Pero ¿qué pasa con todo lo que ocurre alrededor de la máquina? Datos, procesos conectados, personas e inteligencia artificial también hacen parte de la transformación.

⏱ 14 min lectura · · Alejandra Lara

Dos profesionales con bata y cofia revisan datos de producción en una tableta junto a una línea de empaque de alimentos
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Puede ser una parte de la transformación, claro.

Una nueva línea de producción puede aumentar la capacidad, reducir tiempos, disminuir desperdicios o mejorar la calidad. Y para una industria como la de alimentos, donde producir mejor y más rápido tiene un impacto directo en el negocio, esto importa mucho.

Pero hay algo que a veces dejamos fuera de la conversación.

¿Qué pasa con todo lo que ocurre alrededor de esa máquina?

¿Quién sabe cuánto cuesta realmente producir cada unidad?

¿Quién cruza los inventarios con las necesidades de producción?

¿Quién identifica qué materia prima se está desperdiciando?

¿Quién ayuda a decidir cuánto comprar?

¿Cómo se anticipa la demanda?

¿Dónde quedan todos esos datos?

Ahí es donde la tecnología empieza a ser mucho más que una máquina. Y esa es una conversación especialmente interesante cuando hablamos de tecnología para la industria de alimentos en Colombia.

Una industria que mueve buena parte de la economía colombiana

Hablar de tecnología en la industria de alimentos también significa hablar de una industria grande, diversa y con una enorme responsabilidad.

En Colombia conviven empresas dedicadas a la transformación de carnes, lácteos, bebidas, productos de panadería, alimentos procesados, aceites, productos de molinería, alimentos preparados y muchas otras categorías.

La Encuesta Anual Manufacturera del DANE lo muestra con claridad: varias actividades de alimentos tienen un peso propio dentro de la producción industrial del país. Para 2024, estas eran algunas de sus participaciones en la producción bruta industrial:

Producción bruta industrial · 2024

El peso de algunas actividades de alimentos dentro de la producción industrial

  • Procesamiento y conservación de carne, pescado, crustáceos y moluscos5,4 %
  • Elaboración de otros productos alimenticios5,3 %
  • Elaboración de bebidas5,2 %
  • Elaboración de productos lácteos3,2 %
Participación en la producción bruta industrial total del país. Cifras provisionales de 2024. Fuente: DANE, Encuesta Anual Manufacturera 2024.

Son cuatro actividades, no toda la industria de alimentos: la encuesta clasifica muchas más. Pero bastan para dimensionar algo: lo que pase con la forma en que estas empresas producen, compran, controlan y deciden tiene efectos sobre una parte relevante de la manufactura colombiana.

Y no estamos hablando solamente de grandes compañías

Uno de los puntos interesantes de la industria de alimentos colombiana es su diversidad empresarial.

Ojo con el alcance de la cifra: corresponde al universo que cita la ANDI en el contexto del impuesto saludable, no al número total de empresas de alimentos del país. La misma ANDI ha publicado cifras con otros cortes —por ejemplo, 45.000 empresas y 98,2 % micro y pequeñas en su infografía sobre el impuesto saludable—, así que conviene leerlas como órdenes de magnitud y no compararlas entre sí. Fuente: ANDI — Cámara de la Industria de Alimentos, con datos de Confecámaras.

Esto cambia bastante la conversación sobre transformación digital. Porque cuando hablamos de tecnología no podemos imaginar únicamente una planta enorme, completamente automatizada, con robots y líneas de producción inteligentes como las que se asocian a la Industria 4.0.

También tenemos que hablar de empresas que están creciendo:

  • Empresas que comenzaron con una línea de producción pequeña.
  • Empresas que pasaron de llevar sus inventarios en hojas de cálculo a tener varias bodegas.
  • Empresas que aumentaron sus referencias.
  • Empresas que empezaron a venderles a supermercados.
  • Empresas que quieren exportar.

Y empresas que, precisamente por estar creciendo, empiezan a darse cuenta de que manejar la operación como antes ya no alcanza.

Entonces, ¿qué significa realmente invertir en tecnología?

Aquí vale la pena separar dos conceptos que muchas veces terminamos mezclando: comprar tecnología no siempre significa digitalizar una empresa.

Una máquina es tecnología. Un sensor es tecnología. Una banda transportadora automatizada es tecnología. Un sistema de visión artificial también.

Pero un software que conecta producción, inventarios, compras y costos también es tecnología. Una herramienta que permite analizar información para tomar decisiones también. Un sistema que ayuda a anticipar las necesidades de materiales y de producción también. Y una inteligencia artificial que puede consultar información de la operación y convertir datos en respuestas útiles, también.

Los datos del DANE ayudan a ver la diferencia. Según su medición de tecnologías de la información en empresas industriales manufactureras (2024, publicada en agosto de 2026), el 99,7 % de las empresas usaba computador e internet. Pero solo el 31,1 % de las que usaron internet vendió sus productos a través de una plataforma electrónica, y el 39,1 % compró insumos por esa vía.

Es decir: la conexión ya está prácticamente en todas partes; lo que todavía varía mucho es cuánto de la operación pasa por herramientas digitales. La medición del DANE no pregunta por software de gestión ni por inteligencia artificial, así que no hay una cifra oficial para esos dos puntos en la industria.

El problema aparece cuando una empresa moderniza una parte de su operación, pero mantiene el resto funcionando de manera aislada.

  • Puede tener una máquina nueva y seguir haciendo el inventario manualmente.
  • Puede tener sensores y seguir consolidando información en diferentes archivos.
  • Puede producir más rápido y no saber exactamente cuánto le cuesta producir cada referencia.
  • Puede vender más y no tener claridad sobre qué productos están generando realmente rentabilidad.

La máquina puede estar automatizada. La empresa, no necesariamente.

Una empresa puede tener máquinas modernas y seguir tomando decisiones a ciegas

Esta probablemente sea una de las contradicciones más interesantes de la transformación industrial.

Imaginemos una empresa de alimentos que compra una nueva máquina. La capacidad de producción aumenta, los tiempos disminuyen, la calidad mejora. La inversión tiene sentido.

Pero unos meses después aparecen preguntas:

¿Cuánto inventario tenemos realmente?

¿Cuánto material necesitamos comprar la próxima semana?

¿Cuál es el costo real de producir cada referencia?

¿Qué órdenes están pendientes?

¿Qué producto está generando más desperdicio?

¿Tenemos capacidad suficiente para aceptar un nuevo pedido?

Si para responder cada pregunta alguien tiene que buscar en Excel, WhatsApp, correos, documentos y sistemas diferentes, todavía existe un problema de información. Y ese problema también hace parte de la transformación digital.

El verdadero salto está en conectar la operación

La tecnología empieza a generar otro tipo de valor cuando deja de funcionar como una colección de herramientas independientes.

  • Producción necesita información de inventarios.
  • Compras necesita conocer las necesidades reales de producción.
  • Costos necesita información de compras, materiales y producción.
  • Ventas necesita saber qué puede ofrecer y en qué tiempos.
  • Contabilidad necesita información confiable de toda la operación.
  • Gerencia necesita poder ver qué está pasando.

Y todas esas áreas generan datos. Por eso la pregunta no debería ser solamente “¿qué software necesitamos?”. También debería ser:

¿Cómo queremos que funcione nuestra empresa dentro de tres o cinco años?

La inteligencia artificial llega después de los datos

Hay una tendencia evidente alrededor de la inteligencia artificial: todas las empresas quieren hablar de IA. Pero hay una pregunta previa que pocas veces se hace: ¿qué tan buenos son los datos con los que estamos trabajando?

Si la información está dispersa, incompleta o desactualizada, la inteligencia artificial no va a solucionar mágicamente el problema. Primero hay que ordenar. Después, conectar. Luego, analizar. Y sobre esa base, utilizar inteligencia artificial donde realmente aporte.

En una empresa industrial, la IA puede ayudar a consultar información, encontrar patrones, generar análisis, responder preguntas sobre la operación o facilitar el acceso a información que antes requería revisar diferentes fuentes. Pero, como contamos en la IA sí funciona en manufactura, pero no como muchos creen, para que eso sea útil la información debe existir y estar organizada.

Diagnóstico orientativo

¿Qué tan preparada está su empresa para dar el siguiente paso tecnológico?

1.¿Producción, inventarios, compras y ventas comparten información?
2.¿Puede conocer rápidamente el costo de producir una referencia?
3.¿Tiene información actualizada sobre inventarios?
4.¿Puede consultar indicadores de producción sin consolidar información manualmente?
5.¿La información de las diferentes áreas está centralizada?
6.¿Su empresa utiliza automatización o inteligencia artificial en algún proceso?
7.¿Sus colaboradores están capacitados para usar las herramientas tecnológicas actuales?
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La tecnología también necesita personas

Aquí aparece otra parte de la transformación digital que muchas veces queda fuera de las conversaciones: las personas.

Implementar un software no significa que automáticamente todos lo van a utilizar bien. Implementar inteligencia artificial tampoco significa que todos van a confiar en ella. Y comprar una máquina no significa que el equipo sabrá sacarle todo el potencial.

La transformación tecnológica también implica aprender, capacitar, acompañar, explicar, escuchar las dudas y entender que el cambio puede generar resistencia. En una empresa que lleva años trabajando de determinada manera, cambiar una rutina puede ser mucho más difícil que instalar una nueva herramienta. Lo desarrollamos en tu fábrica no necesita robots: necesita que tu equipo tenga mejores herramientas.

Por eso la capacitación no debería verse como un paso adicional. Debería hacer parte de la inversión tecnológica.

¿Cuánto debería invertir una empresa en tecnología?

Esta es una de las preguntas más difíciles de responder con una cifra única.

En algunos espacios se habla de destinar alrededor del 1 % de los ingresos a tecnología. Pero no debería presentarse como una regla universal: no encontramos una fuente oficial colombiana que permita afirmar que las empresas de alimentos deberían invertir exactamente ese porcentaje.

El tamaño, el nivel de digitalización, la industria, el modelo de negocio, la infraestructura existente y los objetivos de crecimiento cambian completamente la respuesta. Una empresa que está comenzando a digitalizar inventarios tendrá necesidades diferentes a una que ya cuenta con automatización, sensores y sistemas integrados.

La pregunta más útil probablemente no sea “¿cuánto debo gastar?”, sino:

¿Qué problema de mi operación quiero resolver y cuánto valor puede generar solucionarlo?

Tecnología para crecer, no solamente para operar

La tecnología no solamente sirve para que una empresa funcione mejor hoy. También puede ayudarla a prepararse para crecer.

Una empresa que quiere venderles a clientes más grandes necesita responder preguntas cada vez más complejas: ¿puede producir el volumen solicitado?, ¿puede controlar sus costos?, ¿conoce el estado de sus inventarios?, ¿mantiene la trazabilidad?, ¿cumple los requerimientos documentales?, ¿responde con información confiable?, ¿mantiene la calidad mientras aumenta la producción?

Esto se vuelve todavía más relevante cuando una compañía comienza a mirar mercados internacionales.

Colombia también está mirando hacia afuera

Las oportunidades de crecimiento de la industria de alimentos no terminan en el mercado colombiano.

Exportar no depende únicamente de tener tecnología. Depende de producto, mercado, calidad, costos, logística, certificaciones, requisitos sanitarios y muchos otros factores. El INVIMA recuerda, por ejemplo, que los productos colombianos destinados a terceros países deben cumplir las condiciones sanitarias y los requisitos establecidos por el país de destino.

La tecnología no reemplaza esos requisitos. Pero una operación organizada y conectada —con mejor control de inventarios, costos, producción y trazabilidad— sí puede ayudar a una empresa a organizar la información y los procesos necesarios para enfrentarlos.

Lo que dicen las noticias

Tres notas recientes de medios colombianos ayudan a poner este tema en contexto:

La pregunta no es si una empresa necesita tecnología

Probablemente esa discusión ya quedó atrás. La pregunta más interesante es: ¿qué tipo de tecnología necesita y para qué?

Una empresa de alimentos puede comenzar por algo tan básico como dejar de manejar información crítica en diferentes archivos. Puede continuar integrando inventarios y compras. Después, conectar producción. Luego, incorporar información de costos. Más adelante, automatizar determinados procesos. Y, cuando tenga una base de información suficientemente organizada, empezar a utilizar herramientas de inteligencia artificial.

No existe un único camino. Lo importante es que cada inversión tecnológica responda a una necesidad real de la operación.

Video

La agenda de la industria de alimentos, contada por la ANDI

Avances 2025 en la estrategia de la Cámara de la Industria de Alimentos de la ANDI. Publicado en el canal de Camilo Montes, director ejecutivo de la Cámara. El video se carga desde YouTube solo al reproducirlo.

¿Qué debería mirar una empresa de alimentos antes de comprar un software?

No debería comenzar únicamente por la lista de funcionalidades. Si quiere profundizar, en cómo elegir el software industrial correcto hay una guía más detallada; estas son las preguntas de fondo:

¿El software entiende mi operación?

Una empresa de alimentos tiene particularidades de producción, inventario, costos, lotes, materias primas y planificación. El software debería adaptarse a esa realidad.

¿Las áreas están conectadas?

No tiene mucho sentido tener una herramienta para cada área si después las personas deben volver a consolidar información manualmente.

¿Puedo conocer mis costos?

La información de costos debería estar conectada con la operación y no depender únicamente de cálculos posteriores.

¿Puedo controlar inventarios?

La información debe ayudar a conocer existencias, movimientos y necesidades de compra.

¿Puedo planear la producción?

La tecnología debería facilitar la relación entre demanda, inventario, materiales y capacidad productiva.

¿Puedo crecer con la herramienta?

El software que funciona para una empresa pequeña hoy debería poder acompañarla si mañana aumenta sus clientes, productos, sedes o volumen.

¿Las personas realmente podrán utilizarlo?

Una herramienta muy completa que nadie utiliza correctamente termina siendo una inversión poco aprovechada.

¿Qué pasa con mis datos?

La información empresarial es uno de los activos más importantes de cualquier organización. Seguridad, disponibilidad, respaldo y control de acceso también deben hacer parte de la conversación.

Máquina y digitalización: no es una cosa o la otra

La máquina y el software se complementan: cada uno resuelve una parte distinta de la operación.
Comprar una máquinayDigitalizar la operación
Aumenta capacidad físicaAumenta capacidad de información
Puede reducir tiemposPuede reducir tareas manuales
Puede mejorar productividadPuede mejorar la toma de decisiones
Actúa sobre un procesoConecta diferentes procesos
Genera datos operativosPermite analizar esos datos
Puede automatizar una actividadPuede integrar áreas completas

Y aquí es donde entra Quanta

Quanta parte de una idea sencilla: una empresa industrial no funciona por áreas aisladas. Producción depende de inventarios. Inventarios dependen de compras. Compras tienen relación con costos. Ventas tiene relación con producción. Contabilidad necesita información de la operación. Y la gerencia necesita entender qué está pasando.

Por eso Quanta plantea un ecosistema en el que producción, inventarios, compras, costos, ventas, calidad, mantenimiento y gestión de personal trabajan sobre una misma operación, y la facturación y la contabilidad se conectan mediante integración. Lo explicamos con más detalle para el sector de alimentos.

Sobre esa información también está Quanty, el asistente de inteligencia artificial de Quanta, pensado para consultar y trabajar con la información de la operación.

La idea no es comprar tecnología simplemente por tener tecnología. Es utilizarla para que la empresa pueda entender mejor lo que está pasando y tomar decisiones con información.

De la máquina al dato

Cómo una inversión tecnológica se convierte en valor

  1. Máquinaproduce
  2. Procesose registra
  3. Datose conecta
  4. Informaciónse analiza
  5. Decisióngenera valor

La tecnología empieza a generar valor cuando ayuda a decidir mejor.

Tener tecnología no es lo mismo que aprovecharla

Comprar una máquina puede ser una gran inversión. Puede aumentar la capacidad de una planta, mejorar la productividad y abrir nuevas posibilidades para una empresa. Pero una máquina, por sí sola, no digitaliza una compañía.

La transformación también está en cómo una empresa recoge sus datos, conecta sus procesos, controla sus costos, planea su producción, administra sus inventarios, capacita a sus personas y utiliza la información para decidir.

Una empresa puede tener una planta llena de máquinas modernas y todavía trabajar con información fragmentada. O puede empezar a conectar sus procesos y convertir todo lo que ocurre dentro de la operación en información útil para crecer.

Al final, digitalizar no se trata solamente de comprar algo nuevo. Se trata de conseguir que la empresa trabaje mejor con lo que ya tiene y tome mejores decisiones sobre lo que viene.

¿Su empresa realmente está digitalizada o simplemente ha comprado tecnología?

¿Quiere conocer cómo una operación industrial puede conectar producción, inventarios, compras, costos y más en un mismo ecosistema? Conozca Quanta.

Conocer Quanta

Preguntas frecuentes sobre tecnología en la industria de alimentos

¿Comprar maquinaria significa digitalizar una empresa?

No necesariamente. La maquinaria puede ser parte de una transformación tecnológica, pero la digitalización también implica software, datos, integración de procesos, automatización y herramientas para tomar mejores decisiones.

¿Qué tecnología necesita una empresa de alimentos?

Depende de su tamaño, procesos y objetivos. Puede incluir software ERP, sistemas de producción, gestión de inventarios, automatización, herramientas de análisis de datos, inteligencia artificial y soluciones de trazabilidad.

¿Para qué sirve un ERP en una empresa de alimentos?

Un ERP puede integrar diferentes procesos de la empresa, como producción, inventarios, compras, costos, ventas, facturación y contabilidad, permitiendo trabajar con información más conectada.

¿La inteligencia artificial puede ayudar a una empresa industrial?

Sí. Puede utilizarse para consultar información, analizar datos, identificar patrones y apoyar determinadas decisiones. Su utilidad depende de la calidad y disponibilidad de los datos de la empresa.

¿La tecnología ayuda a una empresa colombiana a exportar?

Puede ayudar a organizar y controlar procesos, costos, inventarios, producción y documentación, aunque exportar depende también de factores como producto, mercado, logística, requisitos sanitarios y regulación del país de destino.

Fuentes consultadas (8)
  1. DANE (19 de diciembre de 2025). Boletín técnico Encuesta Anual Manufacturera (EAM) 2024. Cuadro 1, cifras provisionales.
  2. DANE (28 de agosto de 2026). Indicadores básicos de tenencia y uso de TIC en empresas 2024. Módulo TIC de la EAM, 5.973 empresas industriales manufactureras.
  3. ANDI — Cámara de la Industria de Alimentos. Industria de alimentos, sección sobre el impuesto saludable (datos de Confecámaras).
  4. ProColombia (25 de febrero de 2025). Exportaciones de agroalimentos crecen un 14.11% en 2024 impulsadas por café, banano y flores.
  5. Bloomberg Línea (4 de febrero de 2025). Exportaciones cayeron 0,4% en 2024 y la meta es superar US$50.000 millones en 2025 (cifras DANE-DIAN).
  6. INVIMA. Acceso a mercados internacionales.
  7. Portafolio (3 de septiembre de 2026). Empresas colombianas usan cada vez más IA, pero el reto ahora es convertirla en resultados.
  8. Portafolio (27 de junio de 2026). Fábricas del futuro: industrias con inteligencia artificial abren nueva etapa de productividad para la manufactura.
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